↑ Volver a Notas Especiales:

01/ 01/ 2000: “El fin es el comienzo en las alturas”. Paz en los 6 Continentes

Copiando el llamado de atención que hacen los niños para ser escuchados desde el Continente Americano al Mundo, subí al Aconcagua para pedir que en este nuevo siglo que comenzamos no existan más niños, niñas y mujeres que sufren a diario en silencio la violación de sus Derechos. También pedí que se despierte todo lo que aún hay de puro en la raza humana y por la Paz mundial. En resguardo de mi vida y mi integridad física me hice un seguro de vida. El único evento que se realizó en el Monte Aconcagua 6962msnm, ha sido el “El fin es el comienzo en las alturas”. Paz en los 6 Continentes, y estoy feliz de haber sido la protagonista de este privilegio. De lunes a viernes realicé 4 comunicaciones diarias para Radio Feeling y Libertad, con un teléfono satelital Iridium. Se abrió una cuenta en el banco a nombre de la Sra. Mónica Carranza, del Hogar “Los Caras Sucias”, donde se juntó dinero para los niños. (Por cuestiones de tiempo, el dinero que se pretendía juntar para UNIFEM y para la Fundación del Hospital Garrahan, se hizo para este Hogar, donde comen más de 2000 personas diariamente). La experiencia fue muy positiva. Mucho más de lo que se podía imaginar. El Aconcagua no se conquista, sólo te permite que lo asciendas con mucha precaución y es solo uno el que lo puede realizar. Nadie lo puede hacer por ti, por vos. Todo el evento se cumplió como estaba previsto (ver Logística). El Día 1 de enero, envié el tercer mensaje por Internet desde el Monte Aconcagua, con un teléfono satelital Inmarsat. Hacía 25 grados bajo cero y la sensación térmica era de 40 grados bajo cero. Llegué hasta Piedras Blancas, a 6100 msnm. Sentí una sensación muy extraña, había caminado 50 km, estaba ya a 6100 msnm, veía la cima frente a mis ojos, llevaba 15 días de ascenso, solo me faltaban cuatro horas…. Estaba bien aclimatada a la altura, pero los dedos de los pies y de las manos no los sentía, sabía que si se congelan los dedos hay que amputar. ¡No se podía seguir…! Me afirmé en una piedra y lloré de impotencia. Pero en ese momento comprendí que mi misión recién comenzaba, y que a mi regreso continuaría enviando los mensajes por los 5 continentes restantes, en cada 1 de enero de este nuevo siglo. Si no hubiera sido por las inclemencias del tiempo, podría haber llegado a la cima, es imposible luchar contra ellas. Ante la adversidad elegí la Vida, di Todo y me arriesgué hasta no poder soportar más. Si una sola persona toma conciencia de estos mensajes, mi ascensión no habrá sido en vano porque creo y estoy convencida de que “Hay muchos Aconcaguas por subir…” (todos podemos intentarlo), porque “El Amor es la base de sustentación de la vida” y “El fin es el comienzo en las alturas”.Paz en los 6 Continentes.

Victoria Manno (01-01-2000)
Email: info@victoriamanno.com