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Un grito por la Paz en la Torre Eiffel


La Torre Eiffel
Con un mensaje desde lo alto una atleta argentina recibirá el Año Nuevo.
La pentatlonista Victoria Manno trepará 1.652 escalones para pedir por los derechos de los niños y mujeres.

Diario La Capital Rosario, sábado 30 de diciembre de 2000
Nora Sobel

Diversas son las maneras que tiene la gente de comenzar el año nuevo: los vikingos prendían fogatas, los griegos siguen rompiendo platos y casi todos -hoy como ayer- levantan sus copas y brindan. Pero, a una pentatlonista argentina se le ocurrió que era mucho mejor subir y subir, cosa de tocar el cielo con las manos, y difundir desde lo alto un mensaje para hacer que este mundo mejore. Victoria Manno, de 36 años, asciende cada 1º de enero a un lugar alto y simbólicamente representativo de cada continente. El año pasado escaló el cerro Aconcagua y pasado mañana subirá, uno tras otro, los 1.652 peldaños de la torre Eiffel.

Su cruzada, denominada El fin es el comienzo en las alturas, incluye transmitir a través de Internet un mensaje en el cual pide por las mujeres y niños que sufren la violación de sus derechos. Manno largó esta iniciativa en la Argentina, el 18 de diciembre de 1999, cuando comenzó a ascender el cerro Aconcagua, el 1º de enero de 2000 llegó a los 6100 metros y desde allí transmitió su primer mensaje desde el continente americano hacia todo el mundo por Internet.

Elegí escalar el Aconcagua porque es el lugar alto más conocido en América. Todos han sentido nombrar el monte, aunque no sepan bien en qué país ubicarlo, explicó la pentatlonista. Subí hasta los 6100 metros, de un total de 6959 metros, ya que no se podía llegar a la cima, con los 25 grados bajo cero y la sensación térmica de 40 grados bajo cero que hacía esos días, se disculpó.

Un lugar emblemático

Para el inicio del 2001, la deportista eligió la torre Eiffel, en París, acaso el mejor lugar del mundo para reunirse a festejar el Año Nuevo. No voy a escalar el pico más alto de Europa, el monte Elbrus, en Rusia, porque las bajas temperaturas no lo permiten. En cambio, voy a ascender la torre Eiffel, que es el lugar europeo de altura más famoso, y lo haré por la escaleras, que no es poco, comentó Manno desde España -país en el que vive desde hace seis meses- mientras se trasladaba desde Málaga a Marbella.

Unos 1.652 peldaños son los que deberá ascender Manno para dar a conocer su mensaje de esperanza desde la torre de metal que Gustavo Eiffel terminó de construir el 24 de febrero de 1889, para horror de los intelectuales franceses, y que hoy es todo un símbolo nacional.

La iniciativa de Manno no tiene afán de lucro y es financiada por la propia deportista, pero cuenta con el auspicio del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem) y la Secretaría de Cultura del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Los mensajes, dirigidos especialmente a las mujeres y niñas del mundo, se dan a conocer a través de la página Web.

Quiero pegar un grito desde las alturas, hacer un llamado de atención a todos los habitantes para pedirles que no existan más mujeres, niñas y niños que sufren en silencio la violación de sus derechos; quiero que despierte todo lo que hay de puro en la raza humana, expresó Manno, como síntesis de su objetivo.

Si una sola persona toma contacto con este mensaje, mi misión ya está realizada, manifestó la deportista, y añadió que este tipo de acciones las hago porque me movilizan interiormente, me hacen sentir bien, y creo que también a quienes conocen de mi proyecto, porque recibo cientos de cartas muy lindas, escritas por gente que se entera a través de mi página Web.

Proyecto ambicioso

Nacida en San Rafael, en la provincia de Mendoza, Manno vivió los últimos 12 años en Buenos Aires, desde donde participó en numerosos pentatlones e integró varios elencos televisivos, ya que además de deportista es actriz y periodista. Su proyecto no culmina con subir a la torre Eiffel pasado mañana, ya que para cumplir la misión que se ha impuesto le falta cubrir, en los próximos cuatro años, otros tantos escalamientos en los restantes cuatro continentes: Africa, Asia, Oceanía y Antártida.

Creo que la próxima va a ser en Africa, en el monte Kilimanjaro, en Tanzania, que es el pico africano más alto, pero la verdad es que aún no lo tengo decidido. La otra posibilidad es que vaya a las pirámides de Egipto, porque es el lugar de altura más conocido en ese continente, adelantó Manno.

En su mensaje desde el Aconcagua, el pasado 1º de enero, la deportista había expresado: Desde uno de los lugares más altos del mundo, en esta fecha y en representación de todas las mujeres, niñas y niños, dando voz a los que sufren a diario, en silencio, la violación de sus derechos, elevo mi mensaje de fe, de esperanza de paz para todos los seres humanos. Pido por la equidad del género, sin discriminación de raza, edad, religión, idioma, sexo, discapacidad física o mental, condición social, opinión política o cualquier otra condición. Y concluyó: Hay muchos Aconcaguas por subir, ustedes pueden y deben intentarlo.